Entre encajes y pecados

El leve hilo de la imaginación junto al amor, las caricias y la ternura, te llevara al maravilloso mundo de los sentimientos al desnudo. No debe faltar esa poesía erótica y sensual, ese mar de fuego excitante, que nos llama a nadar entre cuerpos, manos calidas pasiones, y deseos ¿Quién no ha soñado con ser amado y seducido como en esas estrofas? Comparte conmigo este viaje a ese lugar tan intimo y exclusivo que solo tu imaginación puede concebir .

Vive en cada una de mis narraciones esas historias que te gustaría protagonizar, y se ,en esta reunión privada ,el invitado de honor.





16 de septiembre de 2007

Almas errantes



Era un día de invierno de un mes de marzo cualquiera cuando subí a aquél avión aun a sabiendas de que todo cambiaría. Cada paso que daba escaleras arriba me colmaba de incertidumbre y de expectación. De la indómita inquietud que genera lo desconocido.

De lo que pasaría una vez volviera a poner el pie en tierra firme, no estaba segura. De lo que sí estaba segura es de que, a mi retorno, todo habría cambiado. Yo ya no sería la misma. Nunca más sería la misma.

Recuerdo con perfecta nitidez que dejé que mis pensamientos se suspendieran sobre el atardecer tatuado de nubes al tiempo que las sobrevolábamos. Fantaseaba con el reprochable hecho de que nuestras vidas se cruzaran definitivamente, aunque también sabía que sería un salto al vacío. Una acción cuyas consecuencias eran difíciles de controlar. Siquiera de prever. Y así, tratando de alcanzar un imposible volé de este a oeste. Del lado racional al emocional. De las luces a las sombras. Volando, sin saberlo, hacia el punto de fuga de aquel día.

A veces tengo la sensación de que erramos desnudos, con la conciencia prostituída saliendo a penas cae la noche a arañar las esquinas de una vida que se nos desmorona.

Otras veces, pienso que tenemos lo que queremos, o lo que nos merecemos, y no ha hecho más que empezar. Y muta hacia la condensación inevitable de pensamientos, anhelos y deseos. Unos absolutamente egoístas y reprochables. Otros, pretextos que ocultan una soledad fría y despótica. Somos cómplices y coautores. Somos partes imprescindibles en este delirio que nos mantiene vivos al margen de lo correcto. Somos ángeles disfrazados de demonios jugando a serlo sin tapujos.

Erguidos sobre la cuerda floja de nuestras apariencias, necesitamos perder de vez en cuando el equilibrio para lograr mantenerlo en nuestra cotidianeidad. Es el único modo de mantener en pie ese castillo de naipes que se erige allende la línea que separa lo debido de lo deseado.

Y, aun a sabiendas del peligro que corremos, camino por delante de mis propios pasos, haciendo resonar mis armónicos tacones por el filo de las inevitables dudas. Burlando a la amenaza de cualquier vida rectilínea me apuesto desafiante en sus meandros; me adentro sin dudarlo en lo que el devenir nos depare sabedora de que la partida terminará cuando no me queden cartas nuevas con las que seguir encandilándote.

Y sólo en momentos de inusitada debilidad me quito el antifaz y contemplo mi reflejo mientras mis tribulaciones se pierden en el único interrogante sin respuesta: "cuándo, en qué momento caí en la trampa de apresarte entre mis redes".
lady diabla

3 comentarios:

Anónimo dijo...

huauuuuuuuuuu querida diabla , a partir de hoy , cada vez que me coma un melocotón no podre de dejar de pensar en tus dos poderosas razones para seguir haciéndolo

Anónimo dijo...

Mi vicio es beber toda tu piel, que no quede nada sin mi saliva, degustar la sal de tu piel, el gusto afrutado de tus pechos, el maderamen de tus caderas , y el vino de tu boca: beberte toda, l?quida agua de mi deseo. pero no me dejas ... morire en mi deseo ...diabla no tienes piedad

lady-diabla dijo...

jajaja !! cuidado anonimo el melocoton tiene hueso