La primera de sus caricias me hizo estremecer, era la primera vez que me tocaba y yo estaba tan nerviosa y excitada que sentía que mi cuerpo no me respondía no sabia lo que iba a pasar.
Recorrió mi cuerpo muy despacio analizándolo delicadamente, contemplándome y estudiando cada una de mis curvas que poco a poco moldeaba con sus manos y su mirada un poco lasciva.
Sus labios empezaron con un pequeño beso en la frente y bajaron lentamente hasta mi boca de manera que toda mi mente se perdió en ese primer beso dejando hasta de pensar y respirar.
Lenta pero firmemente, desabrochó la blusa y la falda que tapaban mi cuerpo y tal y como él me había pedido, me encontró desnuda con mi ropa interior de encaje negro y dos gotas de perfume.
Un collar de perlas rozaba el hueco de mis pechos y mis ligeros apuntaban el camino a otros senderos.
Se separó un poco de mi y me observó con detenimiento, su mirada me poseía. Yo sólo esperaba que la vista fuera de su agrado y por la sonrisa que se dibujó en su cara pude entender que no estaba decepcionado.
Me ordeno que me diera la vuelta, yo obedecí inmediatamente y me giré con delicadeza para
que pudiera ver mi espalda.Con el suave roce de un pañuelo de seda negro me oculto la vista de mi entorno. Me rozó una nalga con las yemas de los dedos siguiendo por mi espalda hasta llegar a mi cuello, mi cuerpo tembló ligeramente y un escalofrió recorrió toda mi piel.
Imaginé que ese acto casi reflejo hizo que volviera a sonreír. Luego me cogió con sus manos fuertes por los hombros y me giro poniéndome frente a el.
Me acarició suavemente un pecho y lo besó con la misma suavidad y con una delicadeza que se me antojó inmensa , introdujo un pezón en su boca y empezó a saborearlo eso hizo que mi cuerpo se volviera a estremecerme de nuevo. Me pidió, que le desvistiera. Yo obediente me dispuse a desnudarle, desabroche su camisa, pero ordenó que empezara por los pies. Entonces, me arrodillé le quité los zapatos y los calcetines que llevaba puestos.
Su siguiente orden fue un primer beso en las plantas de los pies, me humedecí los labios y le besé suavemente un beso en cada una. Luego procedí a quitarle los pantalones, la camisa y la ropa interior. Me pidió que le esperara sentada en una de las sillas antiguas que había en la habitación de espaldas a la puerta y se marchó a otra habitación. Volvió en apenas unos minutos. Oí sus pasos acercándose hacia mi, pero no me giré para mirarle el me lo había prohibido con el foulard negro.
Me recogió el pelo y me rozó la nuca con algo que me pareció frío y metálico, sentí un escalofrió recorrer toda mi espalda, me dio un beso en el cuello y para mi sorpresa me colocó un collar de cuero con púas. En ese instante me sentí tan suya tan sumisa que me pareció que salía de mi cuerpo.
Me ordenó que me arrodillara en la cama. El primer cachete lo sentí muy dentro,
después, todo se me fue dejándome llevar. Ya era totalmente suya, a su merced y su disposición, para que hiciera conmigo lo que quisiera.
La noche se me hizo eternamente encantadora. Me encontré bella entre sus brazos y sintiendo el cuero que había traído para mi. Me porté como el quería que me portara. Tan sumisa, tan obediente. Al final de la noche, cuando el alba despuntaba y yo temía separarme de él, me hizo el regalo más bello.
Me agarró con firmeza de la cintura y me estiró en la cama, colocándose el encima mío. No recuerdo durante cuanto tiempo estuvo dentro de mi, pero fue éxtasis puro lo que sentí durante aquellos interminables momentos. Aquella mañana, cuando volví a mi cuarto, a mi pequeño escondite del mundo, recordé sus últimas palabras con una sonrisa en los labios:
A partir de ahora, soy tu Amo.
Entre encajes y pecados
El leve hilo de la imaginación junto al amor, las caricias y la ternura, te llevara al maravilloso mundo de los sentimientos al desnudo. No debe faltar esa poesía erótica y sensual, ese mar de fuego excitante, que nos llama a nadar entre cuerpos, manos calidas pasiones, y deseos ¿Quién no ha soñado con ser amado y seducido como en esas estrofas? Comparte conmigo este viaje a ese lugar tan intimo y exclusivo que solo tu imaginación puede concebir .
Vive en cada una de mis narraciones esas historias que te gustaría protagonizar, y se ,en esta reunión privada ,el invitado de honor.



3 comentarios:
uaaaaaaayyyyy
Me a encantado.
insuperable
un beso
Raul
He vuelto a recorrer tu espacio y a a leerte, y estoy gratamente sorprendido por la plasticidad de tus im?genes y la elegancia fluida de tu prosa. Este texto me ha encantado
besitos
No me gusta la sumisión y menos en un sólo sentido
Publicar un comentario