
Esta noche de reyes quiero convertirme en una ladrona...
De guante negro pero de encaje.
Así. Como lo están escuchando. Y quiero ponerme mi antifaz negro de raso, para evitar ser descubierta. Aunque en cuanto vean mis tacones y escuchen el frufrú de mis encajes, seguro que me reconocen.
Si mientras están en su cama durmiendo, escuchan el sonido de mis tacones contra el suelo, y el ruido de la llave girar, no teman. No voy a hacerles nada malo...
No se levanten. Continúen en la misma posición en la que seguían. Solo voy a visitarles para desearles una buena noche y que sueñen conmigo. Por qué no?
El perfume que siempre me acompaña impregnará su habitación, para dejarles mi grata presencia una vez que me haya marchado.
Me sentaré a los pies de la cama para contemplar cómo duermen, cómo siguen siendo vulnerables, una vez que cae la noche. Me quitaré mi abrigo y lo dejaré sobre la silla. Me quedaré en ropa interior. Por eso de estar más cómoda.
Roja o Negra? Siempre me pasa lo mismo. El mismo dilema. Pero el encaje y las transparencias que no falten.
Antes de despedirme, les susurraré algunas palabras al oído. A cada uno, según su edad, según sus intenciones, según sus deseos.
Y cuando ya estén completamente encandilados, me llevaré aquello que más quieren. Su más preciado tesoro” Vuestros deseos y sueños “soplare sobre ellos para que se cumplan. Sin más. Pero les dejaré una nota, como todas las buenas ladronas deberían hacer. Para hacerles más corta la espera de mi retorno.
"Ha sido un placer entrar en su habitación.
Felices Reyes Magos”


1 comentario:
No debería decírtelo pero... desde esta noche dormiré con las puertas abiertas. Y me gusta por igual la lencería roja que la negra. Incluso combinada.
"Asálteme".
(P.D. Es mi primera visita. Tu Blog me parece estupendo. Besos)
Publicar un comentario